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Novena de aguinaldos

Segundo día novena de aguinaldos

Villancico: Desde el Alto Cielo

Invocación y motivación

Hermanos y hermanas en este segundo día de la novena de Navidad, nuestra fe nos ayudará a reconocer, aceptar y valorar los signos de la bondad de Dios en cada uno de nosotros y en nuestra comunidad. Dejémonos orientar por la estrella de Belén y descubramos todas aquellas cosas maravillosas que nos llenan de alegría y gratitud.

Lema

Autoestima es: reconocer, aceptar y valorar, el amor de Dios que nos quiere salvar.

Encuentro con la palabra de dios

Del Evangelio según San Mateo 2, 9-11.

Los magos, después, de oír al rey Herodes, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María su Madre y, postrándose, le adoraron, abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.

Palabra del Señor

Reflexión

Que interesante recordar como al inicio de nuestro plan de pastoral reflexionamos sobre la autoestima y como era de importante el reconocer, aceptar y valorar nuestra vida, nuestra comunidad y nuestra cultura. En este día queremos recordar este valor que lo vivimos en los años anteriores.

Autoestima es amar nuestra cultura como Dios la ama, amar a los otros como Dios los ama y a nosotros mismos, como Dios nos ama. Una persona, una familia, un grupo de familias no tendrá una buena experiencia de Navidad si no es capaz de reconocer, aceptar y valorar la presencia amorosa de Dios que se hace encontrar como luz que ilumina al mundo.

Los magos de oriente, siguiendo la estrella, ¿tenían la certeza de llegar al lugar donde estaba el Mesías, el Hijo de Dios; querían estar frente a él para adorarlo, ofrecerle sus regalos y emprender una nueva vida.

Ellos representan todas las culturas, todas las razas que adoran al Mesías porque ante Dios todos somos iguales. Jesús derriba el muro de las separaciones y discriminaciones para que construyamos en el amor la fraternidad universal. Algunas veces por la rutina y la monotonía, la envidia y la competencia no valoramos lo afortunados que somos por tener tantas cosas bellas, signos de la bondad de Dios para con nosotros mismos, nuestras familias y nuestra comunidad. Tenemos grandes valores, que nos dan dignidad y de los cuales deberíamos sentirnos siempre orgullosos.

Dios viene a nuestro lado para iluminar nuestra vida y revelar nuestra verdadera identidad. La autoestima es, entonces, la capacidad de reconocer, aceptar y valorar la presencia de Dios en mi vida, en la vida del otro y la vida de la comunidad, esta es la presencia de un Dios que quiere nacer para que permanezcamos en El y demos frutos de caridad justicia y esperanza.

Continua con la oración a la virgen María

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Oración a la Virgen